Monday, June 30, 2014

Humberto Díaz-Casanueva – Los penitenciales –


Photo of Ilha do Sal, Cape Verde (LauraDeBock, Apr 2010)

Los Penitenciales

Humberto Díaz-Casanueva

II

Como se entra en la casa
De las carnes?
Entra un monje que se alumbra
Ardiendo
Como se sale de la torre
De polvo
Alzada por los soplos
Enemigos?
Salimos como duras
Campanadas

Nos tocamos
Y retiramos los guantes
Llenos de luz
Pesada
Yo sigo soñando
Porque
La piel solo me adorna
 
Sueño que mi cabeza es el
Seno de mi madre
Exprimido por Dedos
Espantosos
Mas allá las vísperas
Se pudren
Más allá

Duerme madre acunada
Duerme portera de la larga
Noche
 
Sueño que soy un niño
Que revienta una paloma
Y cae fulminado
El aire de latidos
Obscuros

 Sueño no ser
Palpando en la arenosa
Orilla de mi alma
La caravana en que va mi voz

Será en noviembre?
Será en la encina que crece
Dentro de la pieza?
Será en el pájaro que pasa
Como un tañido
Por mi frente?

Será en las voces que nadan
En el vino?
Será más tarde cuando mi
Alma
Sane de mi carne?
Nunca mi alma sanará de mí
 
No será no será
No se devuelve lo prestado
Que ha sido consumido
No será
Sino la débil montaña
Lanzada por mi mano
Cenicienta
 
Demoledora fuerza que
Ignorándome
Me crea!
 
Sufro de tantas apariencias
Vigiladas
Sostengo mesas hundidas
En que corro
Como un dado
Me clavan
Me apuesto
Mi ganancia es mi pérdida
 
Duermo
Y me revuelco en mi muerte
Cargado de campanas
Estancadas
 
Pongo mi filtro de horas
En mi pecho
Preparo las bebidas de mi
Sangre
No puedo convertir lo que
Adivino
En algo completamente humano
Me sobran las vigas
De los cielos
Las colas de la tierra
Parece que asoleo los despojos
 
No puedo despegarme de mi
Espalda
No puedo enmaderar la
Casa
Con mis huesos estrepitosos
 
Sí sí puedo
Todo lo puedo puedo
Cuando me saco los ojos
Y veo
Erizada
Mi voluntad salvaje
 
Puedo colgar un ave
Del cirio
Que arranco de mi vida
Puedo acuchillar la roca
Despedirme de lobos
Parecidos
 
Adios
Me voy de mí por un costado
No le hago falta a
Nadie
Ni siquiera a mi ser
Menesteroso
Escucho
Correr la espesa nube por
Mi brazo
Me trago los bozales de la
Muerte
Entonces saboreo
La boca de la fiera
El alma demente
Rememora
Comunico los lodos
De mis venas
Tal vez yo no sea digno
De mi muerte
Tal vez la muerte no sea
Digna
De tan grandes lamentos<

Vamos juntos vamos llorando
Vamos viudos
Vamos de espaldas vamos
Expulsos
Vamos por dentro



Ay!

Solo vaciamos huellas

Castigadas



Voy coronado de arena



Voy en los agujeros de

Mis ojos<



Derramando un vidrio

Ciego

 
No habrá clama no habrá
Fama
No habrá madre
Madre!
No habrá si quiera un poco
De luz rota
En la mirada
 
Sólo el resbaladero
El suelo de la luna
Azotada



No basta

Enfriar al rayo dentro

De mi cuerpo

Ni descarnar los

Muñecos

Ni vivir para ponerme

En evidencia

No basta morir para ser

Ni ser

Para poderme ver

Del todo

El desgarro soy

Que hace el pez en el agua

Llena



Por qué esta lámpara

Huracanada

Me escupe el rostro?

Ser es un signo puesto

En cada uno

Según su fortaleza



Trago carnal la hostia



Me pongo tierno y ruedan



Las hojas por mi rostro

Para acariciar un gato

Me visto de pelo de perro

Esto sucede

porque no quiero ser sin

fundamento



no quiero salir a la calle

si no voy conmigo

es decir

con mi coro de hojas

espumas

con mi carne

como la costra de otra

inconocible



cuándo se transforma en

sino

lo que parece azar?

Veo una serpiente leyendo

En mi polvo



Tiniebla!

Voluntad domada por aceites

Bautismales!

Me llenan los gemidos

de la luz



Canto

Y corre un hilo de oro

Por el luto

Canto y filtro

Agua sellada



Significa que estoy vivo

Y que si estuviera muerto

Muerto

Escurrido en la memoria

De mi semejanza

La serpiente de nuevo

Emplumaría



Cuándo cuándo he sido

Verdaderamente humano?

Tomando el sol con la

Llameante cresta

O debajo de la noche

Los huesos convertidos en

Silbatos?



Corre la paja Ardiendo

Hacia el caballo

Derramado

Mis venas son riendas cortadas

Mis oídos son ojos circunciosos



Corre el agua llorosa hacia

El olvido

Mas la piedra pensante

La retarda

Como rueda en un hoyo

Mi cabeza

No agarra la tierra



Tal vez yo sea

Un soldado que afila su

Herraje

Un judío mascador de

Cicatrices

Un forzado que empuja

La montaña

Un zapateador sobre su tumba



Tal vez

Enmascarado

Sea más cierto



Adentro

Caliento la casa de la nieve

Caliento al rojo lagarto

Que divide

Los cabellos heridos



Vivo secretamente

Como un perro lleno de hojas

Oliendo el frío

La calavera de oro

Que me queda grande

Veo el sol a la luna

Clavado



En cada oído hay un lejano

Entierro



Thursday, May 22, 2014

Sylvia Plath, Daddy.


                                                            Sylvia Plath, 1932 - 1963

Daddy

You do not do, you do not do
Any more, black shoe
In which I have lived like a foot
For thirty years, poor and white,
Barely daring to breathe or Achoo.

Daddy, I have had to kill you.
You died before I had time--
Marble-heavy, a bag full of God,
Ghastly statue with one gray toe
Big as a Frisco seal

And a head in the freakish Atlantic
Where it pours bean green over blue
In the waters off beautiful Nauset.
I used to pray to recover you.
Ach, du.

In the German tongue, in the Polish town
Scraped flat by the roller
Of wars, wars, wars.
But the name of the town is common.
My Polack friend

Says there are a dozen or two.
So I never could tell where you
Put your foot, your root,
I never could talk to you.
The tongue stuck in my jaw.

It stuck in a barb wire snare.
Ich, ich, ich, ich,
I could hardly speak.
I thought every German was you.
And the language obscene

An engine, an engine
Chuffing me off like a Jew.
A Jew to Dachau, Auschwitz, Belsen.
I began to talk like a Jew.
I think I may well be a Jew.

The snows of the Tyrol, the clear beer of Vienna
Are not very pure or true.
With my gipsy ancestress and my weird luck
And my Taroc pack and my Taroc pack
I may be a bit of a Jew.

I have always been scared of you,
With your Luftwaffe, your gobbledygoo.
And your neat mustache
And your Aryan eye, bright blue.
Panzer-man, panzer-man, O You--

Not God but a swastika
So black no sky could squeak through.
Every woman adores a Fascist,
The boot in the face, the brute
Brute heart of a brute like you.

You stand at the blackboard, daddy,
In the picture I have of you,
A cleft in your chin instead of your foot
But no less a devil for that, no not
Any less the black man who

Bit my pretty red heart in two.
I was ten when they buried you.
At twenty I tried to die
And get back, back, back to you.
I thought even the bones would do.

But they pulled me out of the sack,
And they stuck me together with glue.
And then I knew what to do.
I made a model of you,
A man in black with a Meinkampf look

And a love of the rack and the screw.
And I said I do, I do.
So daddy, I’m finally through.
The black telephone’s off at the root,
The voices just can’t worm through.

If I’ve killed one man, I’ve killed two--
The vampire who said he was you
And drank my blood for a year,
Seven years, if you want to know.
Daddy, you can lie back now.

There’s a stake in your fat black heart
And the villagers never liked you.
They are dancing and stamping on you.
They always knew it was you.
Daddy, daddy, you bastard, I’m through.
12 October 1962


Daddy

Ya no me quedas no me calzas más
zapato negro, nunca más.
Allí dentro vivía como un pie
durante treintaitantos años, pobre y blanca,
sin atreverme a respirar ni decir achú.

Papacito he tenido que liquidarte.
Estabas muerto antes de que hubiese tenido tiempo
Pesado como mármol, talega llena de Dios,
estatua lúgubre una sola pezuña parda
Grande como un sello de San Francisco.

Una sola cabeza sobre el caprichoso Atlántico
Donde derrama granos verdes sobre el azul
Aguas afuera de la hermosa Nauset.
Me acostumbré a rezar para que volvieras.
Ach, du.

En la lengua alemana, en el pueblo polaco,
Raídos, nivelados por la aplanadora
De las guerras, las guerras, las guerras.
Pero el nombre del pueblo no es extraño.
Dice mi amigo el polaco.

Que hay más de una docena
De modo que no puedo acertar dónde
Tú pusiste la planta, tu raíz,
Yo nunca pude hablarte
Se me pegaba la lengua al paladar.

Se trabó en una trampa alambrada de púas
Ich, ich, yo, yo.
Apenas si podía hablar,
Creía que todo alemán eras tú
Y el obsceno lenguaje

Una máquina, era una máquina
Insultándome como a una judía.
Otro judío a Dachau, Auschwitz, Belsen.
Como judía empecé a hablar
Y pienso que muy bien judía puedo ser.

Las nieves del Tirol, la cerveza de Viena
No son tan puras ni tan auténticas.
Con mi linaje gitano y mi extraña suerte
Y mi mazo de Tarot, mis cartas de Tarot
Muy bien puedo ser algo judía.

Siempre te he tenido a ti
Con tu Luftwaffe, con tu glugluglú,
Y tu recortado bigote
Y tu ojo ario, azul celeste.
Hombre-panzer. Oh, tú...

No Dios, sino una esvástica
Tan negra que ningún cielo podría cernirse.
Toda mujer adora a un fascista,
la bota en la cara, el brutal
brutal corazón de una bestia como tú.

De pie estás en la pizarra, papi,
En la fotografía que tengo de ti,
Una hendidura en la barbilla
En vez de en tu pie.
Pero no menos demonio por eso, no,
No menos que el hombre de negro.

Qué puso freno a mi lindo y rojo corazón
Tenía diez años cuando te enterraron.
A los veinte intenté morir
Y regresé, regresé a ti
Pensé que hasta mis huesos volverían también.

Pero me sacaron de la talega
Y me reconstruyeron con goma.
Y entonces supe qué hacer.
Hice un modelo de ti.
Un hombre de negro con aire de Meinkampf.

Amante del tormento y la deformación
Yo dije sí, sí quiero.
Así, papito, he terminado al fin.
El teléfono se arrancó de raíz,
Las voces ya no pueden carcomerme más.

He matado a un hombre, he matado a dos
Al vampiro que dijo ser tú
Y bebió de mi sangre todo un año,
Siete años si quieres enterarte,
Papito, puedes descansar en paz ahora.

Hay una estaca en tu negro, burdo corazón,
A los aldeanos nunca les gustaste.
Están bailando y zapateando sobre ti,
siempre supieron que eras tú
Papito, papito: escúchame bastardo, acabada estoy.


by  Cecilia Bustamantehttp://www.poeticas.com.ar/Directorio/Poetas_miembros/Sylvia_Plath.html

Wednesday, May 21, 2014

De Escritos muertos (2001)

Mientras los barcos regresan


I


¿Cuan vasto es tu reino
tras el párpado de nubes?
La luna gotea su destino
y tu te desgarras el pecho
Tu corazón dibujado en la herida
¿Cuán larga es tu ausencia?

El oído resbala
alargándose hacia el sonido
Nerviosas notas
crispan los ánimos
nada dicen de tu juicio
ó de tu lengua

II


 Ático de un sol nocturno
donde me deshago con mis venas secas
Se esparce la espuma marítima
llevándose la sangre
de tus manos
Puedo lamer tus heridas
para regresar el tiempo
Recordar tus leyendas
para evitar mi llaga expuesta


III

Las uñas
sobre sombras
donde los ojos crecen
En grietas donde la noche sacude la ventana
Pisadas que marcan el ritmo del regreso
entre promesas olvidadas
Acuerdos remotos
anterior a los Dioses
Soy yo aquel que se suicida

cien veces ante tu reflejo


© CasR 2001