Friday, May 18, 2007

Die Zeit ist in meinen Händen gestorben

Ist mein Warten nicht unendlich?

Innerhalb der Härte des Schattens, das andere Gesichter und Faxen

erfordert

Die Transzendenz schläft auf fremdem Küssen

oder sie bewölkt sich zwischen toten Zungen

Sie Britet sich im Pendeln des Gedächtnisses aus

Deim Bild hinter die Tür bringend

die Absicht unserer Hingabe aus brütend

den Wind zwischen die Beine streuend

Es blüht der Samen, der nicht unser seim wird

Tuesday, May 1, 2007

HOMENAJE A JORGE HERNÁN SOZA VIVES........................................

(publicado por editorial Simbiosis RPI N°160325. 2007.Diseño, diagramación y edición: Alfonso Sánchez-Martínez)

DURVILLEA



Primer Día


Dónde traes recuerdos agudos como dagas sumergidas y díficiles
con el silencio de tu sombra alumbrando tus extremos púrpuras?
días celestes dormitando en lágrimas
marcando el paso del águila

Me veo en digestión lenta, cálida
durante el sordo golpe y el grito de los pájaros
gotas en el alba y sucias lámparas
o el ritmo inútil de la sangre y sus máscaras
aquel que olvidó palabras y cánticos
pero mantuvo la esperanza en su cántaro

Junto a las muecas trémulas
rompiendo acuerdos y devorándolos
en los besos multiplicándonos
en el borde cálido
en el espeso viento de puertas abiertas vaciándome
llena las manos de ojos deteniendo al pánico

Recuerdas aquel relámpago
su voz entre cactus y arena elevándose
el inicio de barro anúnciandose
recuerdas el movimiento mecánico?

El cetro en la mesa
sol a la deriva
ausencia cautiva
que entra y sale de si misma
ahoga la espera
sacude el polvo opaco
de miradas perdidas
en olivos precipitados
arrepentidos en el suspenso del grito
carencia del día que respira
hasta hacerse sombra
ademán sustancioso y repetitivo
cubriéndolo todo
incluso el deseo
el olvido

La mano caida despertándose
en la profundidad de la copa señalándote
destinos en dados que ruedan domesticándose
mientras la herida florece en su movimiento hiperquinético
en la espada habitándose
en la letra y sus sátiras
en los ojos cosidos a sus bóvedas
en el aullido del tiempo que no calla torturándonos

Querían brotar de mi frente extensa
danzando entre los cabellos despertándose
despertar con un bastión de algas fétidas
sus propias constelaciones en la roca reventándose
de peces gemidos y pelícanos
abriendo sombras en el eco eterno latido y su bosque
mezcladas en las venas cálidas
en el mordisco primario sumergiéndose

Una danza de la madrugada colgándose
contenido con furia en su oráculo
fuera de su cáscara
querían despertar
y todo llevárselo
la fiebre y furia de pasos caóticos
de mi herida frente y sus músculos
todos mis reinos y errantes augurios
que aun sacuden tu imágen y nombre murmurándose
Encuentro

Ningún encuentro fue casual
no el párpado hundido en mi sombra
o la llama precipitada en la boca

El hambre en los ojos sembrado
rasga al verbo
en la noche abierta

Palabras mudas en las venas
sacudiéndo océanos
sonámbulos despertando heridas en el canto

Ningún instante estuvo demás
cuando se multiplicó el pan en tus labios
y la sed en tus manos.

Rompiente

Desciende y lleva tus cabellos en las manos
desciende al punto de tus ojos
sobre el rugir marítimo
y el ritmo desértico
donde las colinas son rocas
y la voz es dura
levanta la mirada buscando
respuestas maduras que caen y se renuevan


Espejo

Olvidadas por mi sangre
hundidas en el cráneo entorpecido
tras la ruta insomne
gatillando ladridos
promesas vuelan
en el fondo de un sueño interminable
frío en el tallo recorrido
silencio dejando escapar la noche
abriéndose de a poco
desgarrando acuerdos
habitando vértigos
devorando arco iris plantados en tus ojos
ha sido nuestra culpa
nuestro sueño y sus manos llenas

La ventana siempre ha estado abierta
con sus gritos y leyendas
con su innumerables figuras mojadas
tiritando de frío
hemos destruído lo que nos habita
sembrado el óceano con olas ciegas
líbelulas y regresos
buscando el bosque
crecido en el tiempo
sacudiendo la llama como si ardiera el eco
mostrando el cobarde paso vacío
levantando Dioses desde el fuego
desde el pan y el miedo
con sus manos de nuestros ojos brotando
todo divinizado
el orden establecido
arquitectura de lo rígido
altura demasiado pesada para volar
miedo de caminar hacia dentro y habitar la sangre
espantar sus abejas y cosechar la miel duradera
reptando en la escalera mágica y su tiempo
cortarse la garaganta y detener el flujo de palabras negras
será la cosecha amarga
palpitando en la hojarasca
tacto errático del amanate nostálgico
brotando en la noche
de su manantial oculto
entre máscaras rotas hiriendo al horizonte
quien busca tu ausencia?
Soy yo, sacudiendo los ojos
con el infinito en la espalda y las manos cortadas
por el alga
comienzo
y ellos nos apuntan con el dedo en la herida
ya no sangra
vendrán las edades en donde la arena se vuleva pobre
la arena traduce los pasos de la inconciencia
conduce directo al olvido
me dicen que regrese
usando el camino entre los cerros
volver
volver para deslizarme en tus muslos
y roer los huesos de tu sombra
para beber el licor amargo de tus pechos
acariciando mi fiebre
dibujando mi coraza
los transeúntes dormidos
tras la ventana o entre los gemidos esperan
grabados en las pisadas
paraderos de imágenes ausentes
y recurrentes
enfermedades deslizándose en las calles
celebrando en los faroles y en los bares
hombres de paso deforme
guardando el mendrugo entre los dientes
sacando los valiosos ojos de los muertos
volver para ver a mis hijos
y enterrar sus calaveras
ver sus huellas en lejanas playas o en minas
de oro perdido
en los bares donde se bebe la tarde y se ahogan las risas
es en esa hora donde nadia escuha
el sigiloso paso de las hormigas
conduciendo al abismo
regresar al ritmo histérico
junto al nervioso cemento
librtad perdida en el amor extremo
pero el camino se ha perdido en si mismo
grano a grano
arrastrando ciudades
devorándose las migas esparcidas
en él transitaba tu imagen
más allá del viento
en una resurrección llena de espejos
en busca de otros pasos y raíces llovidas
en él se mueven los pueblos
con sus escaleras frias y sus andamios torcidos
sólo puedo volver mirándome hacia dentro
mis manos secas amasan el ritmo
devorándo océanos
dónde la lámpara y sus testigos?
habitando tus ojos
tus alas sepultadas en la niebla
desnudas palpando el bosque
plantado en el vacío
tacto inconcluso en la piel
que le teme al océano
al relámpago
al final del día
donde recolecto mareas
buscando huesos hastiados
en su molde oscuroy torpe
mis oidos acarician el símbolo
del ave en su retorno
sombras sumergidas desde siempre
de ola en ola
murmurando besos y esculpiéndo recuerdos
de esqueleto magnífico
mis manos vertidas en un corazón seco
no llamo a otro sino a mi mismo
que venga por caminos desconocidos
que venga ahora mismo
alzando la mano llena de temblores
anunciando el inicio de barro
llamándome despacio
domesticando al destino
en dados que sangran
tragados por el abismo
inmóvil en el suspiro
que venga en el espanto
encerrado en la roca
recogiendo la flor que habla
la llaga de un océano inmóvil
directo al fogón que espera
para incediar las máscaras y celebrar las mareas
alga del rocío interminable
la ventana
la ventana
siempre ha estado abierta
sin que nadie emerga de ella.



(Nota: los poemas fueron creados entre los años 2003 y 2006)












Monday, April 23, 2007

Aquinas



AQUINAS

Entre el pestañeo, el eterno paso de un cometa, párpado desangrándose. Aquí la leyenda contenida a sí misma, separándose, diluyéndose como un murmullo. Ahuyento a los que no arden al borde del abismo, expulso a la pereza, a los ojos blandos. Lástima moldeando al hombre. La condena es una mordida. Entre la sombra, la sospecha asombra y un esqueleto se viste de inevitable: Rey pescador, Aquinas, Niño de la Caracola.






DE LO PROFUNDO AL HIELO

(9 poemas)

SOMBRAS ROTAS

(7 poemas)

CRONICAS DEL CREPUSCULO

(7 poemas)

MURMULLO DEL ABISMO

(4 poemas)




DE LO PROFUNDO AL HIELO



i

Luz propia escuchando tras los pasos
persigues mi sombra
raptando una conciencia rota
Hipocampos contenidos en los velos de la luna
desenvuelven mareas en el hielo
entran por la boca
algas remotas cubren mis sueños
A mi pedido las medusas cruzan el universo
para rescatar el recuerdo
Es ese el misterio
la lejanía oculta del silencio
Los ecos mecen la antigua imagen
Encarnado el nervio arranca gritos
Un pez ha muerto
no es cualquier pez, soy yo entre corales
hendido por el veneno
¿Quién me cambia el rostro en la noche,
y bebe de mis contornos
que Aquinas dio el beso anterior?
Delirio de mil bocas
desgarrándose entre suspiros
Mi cádaver posee una fiebre profunda
viste la carne de otros
Consumido en la sangre del tiempo
no adivino mi rostro


ii

Suplico palabras como excusas
Sometiéndome a los deberes
al desgarro
El sol se oculta en mi saliva
En lo viscoso se mece el vértigo
Salobre es mi pulso
Habitando respirando
Rompe rocas olas
Ritual sagrado
Resguardo mi sonrisa
En cada tacto soy otro
La espalda que acarreo es ajena
Sólo el miedo me pertenece
Entre danzas perdí mi silencio
Por mi pecho escaparon delfines
sus ecos desataron la tormenta
he visto mis manos heridas
Mis voces diminutas
arañadas
han perdido el ritmo
Si deben oírse nuevamente
hay que dibujar las mareas
El silencio se concede olvida
Escuchando el ritmo interno
Voces que agitan cantos perdidos
Quién crucifica mis recuerdos desde los besos,
quién araña tras la puerta?
Mi muerte se agrieta
surgen cuervos con ojos sellados
traen el viento entre sus alas
No son necesaria flores

Sólo la sal empuña llagas
Quién me observa desde la orilla,
Quién mide mis pasos?
Soy tan antiguo
He perdido el origen de los ojos

(Picture: Rosarium Philosophorum, anónimo. Siglo XVI)


SOMBRAS ROTAS

i

En el festín olvidado
las crisálidas rotas liberan la pausa
alas recién incorporadas
en la fuente del caos
en la flora azul
Se quiebra la palabra
diseminada de aurora en aurora
petrificada en la arena
Dónde aguarda el ventisquero
para arrojar tu imágen al viento,
arropar las dudas
arrullar al bostezo?
Tras el murmullo del tiempo
escondes la mirada
pétalos infinitos seduciendo al cielo
traidora belleza
que mata al vidente
Se ha roto el hilo
que entrega la niebla
ii
Existo en el abismo
más allá del esfuerzo roto
que engendra furia
Incubo la impaciencia
recorriendo mis venas
hasta dejarlas secas
He inventado todos los venenos
menos la niebla
Los colores del destierro
se lavan al borde del diluvio
tiñen de muerte la acera
Peregrino en oscuras callejuelas
vestidas de murmullo
Desconfianza y fiebre
desatan la tormenta
que no puede tocar mi frente
sin arrastras los vértigos de mis sueños
Dentro de la mágnifica herida
habita el ocaso
estalla en costra ensangrentada
demorada en el grito
no palpa no se alarga
en ella se gesta mi sombra
llenando el reflejo
No soy una sino mil sombras
que han perdido el tacto
el regreso
El tiempo enloqueciendo a la memoria
Sólo puedo volar desnudo de frío


(Picture: Destruction of Leviathan from G doré)

CRONICAS DEL CREPUSCULO


ii

No puedo esculpir mi llaga
sin desprender parte de la fiebre
En las ventanas los rostros
acechan sus latidos
esperando el tacto
En las manos yacen los ojos abiertos
asisten a la fuga del tiempo
No puedo devorar mi lengua ardiendo
Pesado silencio que palpita entre campanadas

iv

Fecunda y sempiterna
multiplicas tu pétalo
inmolando tu velo
abriendo el rostro secreto

Vestida de vigilia
descansa tu estrella arrebatada
celeste en cuerpo
ausente

Mi infancia retratada
en sus constelaciones
se oculta entre las hidras
Son los riscos y no tu sombra
lo que palpa mi sangre
entre mareas

Cada ola murmura una leyenda
pintando al sol en las arenas.


(Picture: Tres Marías, desierto de Atcama. Chile)

MURMULLO DEL ABISMO


ii
Lejos de las manos
Aquinas escuchó un lamento
Atónitas las luciérnagas
que habitan sus ojos
como un secreto afiebrado
como un canto en el fondo del rostro
Daga ceremonial sobre un sepulcro anónimo
como un esclofrío clavado en el dorso


En su huida
Cruzando el bosque
Gritaron aves de anónimas siluetas
Dueñas de formas profundas
De abismos lejanos


Aquinas huyó del fondo del mar
del sepulcro y lo inconcluso
mientras las palabras se apoderaban
más y más de sus años


Soy el que nace en la sombra
regreso del último aliento
a la euforia
conduzco espíritus
lágrimas de abatidos duedos
que son devorados por Dioses melancólicos
En mis manos vive el sueño
en mi sien descansa el viento
recojo náufragos
ancianos envueltos de invierno
En mis párpados sostengo ofrendas
planetas que recuerdan a los suicidas
albergo guerreros sin nombre
que en lágrimas de sus viudas
mantienen la lucha
a soldados que olvidaron
porque alzaron sus armas
a los enfermos de infinito
a mártires
a víctimas del fuego


Soy el reflujo de estrellas líquidas
y un crepúsculo se posa
en la melodía de mis sílabas
Doy forma absoluta a la transfiguración
Soy marca errante de lo próximo
Soy aliento insostenible
olvido heroico de la identidad definida
de lo exacto
Soy la consejera perfecta
la última amante
voz que clama entre los latidos
la hoja que se mece en el destino
A veces cierro los ojos
pesados como venganzas
y voy gritando los nombres


Algún día el espasmo
te llevará a mi lecho
a mis brazos quietos
(Picture: Poseidón, anónimo)



(Picture: Madonna, escultura inconclusa de Michelangelo)




Sunday, April 22, 2007

INICIO


El estremecimiento siempre es oportuno, es espasmo débil y agudo dentro del eclipse
de la ceguera hipnótica.
¿Creciendo hacia la dirección equivocada?, expandiéndose hacia el horizonte que nace del abismo, en el roquerío lejano donde los lagartos trenzan su destino y cantan canciones que derivan en leyendas, gravadas en las piedras.

El destino oceánico siempre marcó mi rumbo. Así, debajo del crujido, entre la espuma o simplemente en el brillo de las algas; escondí mi pasado. Lo encerré en una botella, se lo di a los carroñeros cangrejos para que descifraran lo que creí era mi destino. Durante muchos años observé las estrellas y el crepúsculo, escuché el ladrido de los perros a media noche, (en las vacías calles) y creí escuchar voces en los rincones de mi casa o hacia donde me dirigía. Mi familia creció y mis padres albergaron mis sueños. Mis madre con sus mágicos cuentos y mi padre con su vida. Mis hermanos se llevaron mis imágines y me invitaron a sus mundos: FIDELIDAD-somos UN SOLO CLAN, decía mi espíritu. Mis amigos de entonces crecieron junto a mi locura y mi risa, luego me fui encerrando y mis palabras se fueron ahogando”. Gardezco a todos ellos.

AQUINAS………………Llegó como un homaje, me gusta hacer homenajes a otros, celebrarlos y rendir respetos. Esto no es una actitud sumisa sino de gratitud.
Aquinas narra la historia del niño de las mareas y su exilio. Su metamorfosis en sus diferentes semejanzas y la identidad de sus sombras. El nombre corresponde al del primer  Ried que llegó a Chile, pero el libro no se trate de él.

AQUINAS…. Corresponde a un conjunto de poemas creados entre los años 1995 y 2003. Si bien es cierto, el grueso fue creado, como primera aproximación, a finales de 1995 y un segundo anexo a comienzos de 1998. El germen de este trabajo se ensambló por primera vez el 2000, e Este primer esqueleto fue publicado el 2000 en Monjoya. Luego el trabajo fue tomando su forma final. En este proceso fue de gran ayuda Alfonso Sánchez-Martínez (editor, poeta y amigo) y Rafael Zúniga (poeta, hermano de infiernos y amigo necesario). El bar Bierstube fue testigo del ensamblaje final y también de su lanzamiento el 2003.










Sunday, March 11, 2007


LA CAMA

Cercana estaba
le diré que no era excesivamente grande
rumores habitan sus esquinas
y los maderos invitan a buscar
rostros en sus nudos endurecidos
altas cumbres de sábanas marchitas
el aire denso a naftalina intoxica
sonriendo al mismo tiempo
Preciso era alejarse antes de ver el rostro que la habita
entre silenciosos suspiros
la voz tenue que se extinguía detrás del rugido
Mañana se hablará de estas cosas
Mañana se oirá el tiempo
que es lo que el fuego purifica?
que es lo buscado en sueños?
Mañana vendrán galopando los recuerdos
En la cima de esta blanca tela yace la anciana
de ojos amarillos y lengua hinchada
cada grieta florecida
cada cabello una leyenda
su cádaver exhala el frio
el relámpago extinto
la almohada dibuja el recorrido
sus sueños tejen la tibia mañana
donde no estaremos para saludarla
En el borde

Un pequeño murmullo
huye en la jugosa mirada
Callando en el olvido
exhausto y quieto
dormitando sobre mi cuerpo
el témpano abre sus ojos
y tu callas
El sordo golpe de los besos
bebiendo la flor crecida en mis extremos
si caminaras por el borde del abismo
verías las raíces erguidas
suplicando por la herencia que les fue arrebatada
los últimos instantes
antes de perder la sangre
de quebrar la voz ante el vacío